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27 agosto 2008

Libros hipertextuales

Una editorial emplea códigos de barras bidimensionales para enlazar sus ejemplares con contenidos relacionados "online"

Los "bidibook" son libros que no terminan en la última página ni tienen porque seguir un desarrollo lineal; sus historias y sus enseñanzas se expanden por la Red gracias a un sistema de códigos de barras bidimensionales (conocidos como "bidis") que llevan adheridos en sus páginas. Los "bidis", que son profusamente usados por bancos y operadoras de telecomunicaciones para prestar servicios a sus clientes, pueden ser leídos por un teléfono móvil y traducidos a direcciones URL. Esto posibilita que desde el "bidi" se pueda acceder a contenidos "online" que amplíen temas y recursos relacionados con la lectura del libro.

Autor: Por ANTONIO DELGADO
Fecha de publicación: 25 de agosto de 2008

Se trata de un sistema que pretende traer a los libros de papel lo que se conoce en Internet como "hipertexto"

Bidibook es un sistema que pretende traer a los libros de papel lo que se conoce en Internet como "hipertexto", y que es aquello que hace posible la Web y los enlaces. Leer hipertextualmente significa ir de enlace en enlace leyendo los contenidos de los distintos sitios de la Red. Mediante los códigos "bidi" los libros se pueden conectar "online" y enlazar a contenidos multimedia suplementarios pertenecientes a páginas web.

El método pasa por la identificación del código "bidi" por parte de un terminal móvil con cámara. El móvil fotografía el código y luego lo transcribe gracias a un software que se le instala y que escanea la imagen.
 
- Imagen: Bidibooks -

El resultado será una dirección de Internet a la que se puede acceder desde el mismo móvil o bien escribirla en la barra de un navegador en el ordenador. Este proyecto, desarrollado en España por la editorial coruñesa Netbiblo, pretende acercar la lectura de libros con los textos más destacados que se encuentren "online" como una extensión al contenido del propio libro.

Enlaces a Flickr y a la Wikipedia

El proyecto de Bidibooks está formado por 22 libros, reunidos en siete colecciones diferentes. Actualmente, las primeras colecciones lanzadas al mercado son las dedicadas a las guías de ciudades y a visiones del mundo. Esta última colección cuenta actualmente con dos títulos: "Desastres naturales" y "Estructuras y máquinas gigantes".

Todos los contenidos enlazados desde estos códigos han sido previamente revisados para garantizar su calidad

Otras colecciones en preparación son las dedicadas al mundo del "tuneo" o a los hoteles de lujo. Cada una de estas publicaciones ha sido editada en seis idiomas diferentes: español, inglés, francés, italiano, alemán y japonés. Estos libros están formados por colecciones fotográficas, muchas de ellas publicadas en servicios "online" como Flickr. Gracias al código bidimensional, los lectores pueden acceder a una página web donde se describe la fotografía y se accede a más información y detalles sobre la misma. Otras fuentes a las que se accede mediante estos códigos son páginas web que publican sus contenidos bajo licencias Copyleft, como Wikipedia, o plataformas de vídeo como Youtube.

Todos los contenidos enlazados desde estos códigos han sido previamente revisados y seleccionados por la editorial gallega para garantizar, en la medida de lo posible, la calidad y fiabilidad de los datos e informaciones localizados en Internet.

Bidis, cada día más populares

En países como Japón ya se utilizan masivamente desde hace más de cinco años como una forma de acceder a descuentos y promociones
Los códigos bidimensionales, también conocidos como códigos QR, fueron creados en 1994. En sus primeros años fueron utilizados en labores de logística, transporte y clasificación de mercancía. Gracias a la aparición de los móviles con cámara su uso se ha popularizado como sistema de acceso a información "online" desde cualquier tipo de soporte.

Para poder utilizar estos códigos, es necesario que los usuarios tengan instalada en su móvil una aplicación de software, aunque algunos modelos de alta gama, como los móviles de la serie N de Nokia, ya incorporan un lector de códigos bidimensionales en su configuración inicial. Para teléfonos con el sistema operativo Java y Symbian, uno de los lectores QR más populares es Kaywa Reader. Este programa puede ser descargado de manera gratuita desde un PC o directamente desde el teléfono móvil.
 
Este software es compatible con la mayoría de los terminales presentes en el mercado de marcas como Nokia, Samsung, Motorola y Sony Ericsson. Sin embargo, para terminales de otras empresas, como Blackberry o el iPhone, los usuarios deben buscar por su cuenta otras soluciones adaptadas a los sistemas operativos de sus terminales.

Operadoras de telefonía móvil como Movistar están empezando a promocionar este tipo de códigos entre sus clientes. Esta tecnología está siendo utilizada por las operadoras como herramienta de marketing móvil e interacción con los usuarios. Estos pueden acceder mediante los "bidis" tanto a páginas web como a la posibilidad de enviar un SMS predefinido en el código para ampliar una información.

Este tipo de tecnología está siendo utilizada principalmente por las operadoras como herramienta de marketing móvil

En países como Japón ya se utilizan masivamente desde hace más de cinco años como complemento a la información adquirida por multitud de soportes físicos como libros, revistas, carteles publicitarios, e incluso en los salvamanteles de restaurantes de comida rápida, como una forma de acceder a descuentos y promociones. 

12 marzo 2008

El préstamo de libros es cada vez menor en las bibliotecas universitarias modernas

El Mercurio. Lunes 10 de marzo de 2008
 
Recursos tecnológicos y un diseño al servicio del estudiante son la tendencia mundial:

Desde la temperatura al interior del edificio hasta el uso de materiales pedagógicos a través de la web determinan si estos recintos cumplen los requisitos básicos de un centro de consulta de excelencia. Chile camina a buen paso.

MARÍA JOSÉ HESS y DAVID INOSTROZA

Pedro Pineda, astrónomo y geofísico de la Universidad de Chile, no ocupa cuadernos. Hoy, a punto de terminar ingeniería civil, la que estudió en paralelo, la biblioteca de la facultad de ciencias físicas se acomoda a su estilo más que nunca. A diferencia de lo que ocurría cuando entró a estudiar, hoy le prestan un notebook al entrar a la biblioteca y puede ver gran parte de sus ramos en línea gracias al Wi-fi y las guías de trabajo virtuales. "Cuando voy a la biblioteca, pocas veces toco un libro", reconoce.

La modernización está llegando a las bibliotecas chilenas, que no quieren quedarse atrás en el camino que siguen las universidades más prestigiosas del mundo. Según el proyecto internacional "Biblioteca de Babel", que reúne a 25 planteles y en el que participan la U. de Talca y la UC de Valparaíso, los préstamos a domicilio que realizan las bibliotecas han disminuido en 30% anual.

Además, el estudio revela que en los últimos 5 años aumentó en 40% el acceso a material pedagógico on-line (como guías de ejercicios, por ejemplo) a disposición de los alumnos en las bibliotecas. A modo de ejemplo, el Massachusetts Institute of Technology (MIT) tiene el material de casi todos sus cursos disponibles en línea, tendencia que siguen universidades como UCLA y Oxford.

En este contexto, "las bibliotecas chilenas, a mi juicio, gozan de una salud aceptable en comparación con Europa, y de mejor salud en comparación con el resto de Latinoamérica", opina el experto español Javier Gimeno, coordinador de Innovación y Calidad de la U. Complutense de Madrid. Sin embargo, recomienda una mayor evaluación de su rendimiento: "Falta conocer en profundidad las fortalezas y amenazas que tiene su sistema bibliotecario", comenta.

Si bien hay poca investigación sobre el tema, en 2003, la Comisión de Directores de Bibliotecas del Consejo de Rectores (Cabid) esbozó un documento que marca estándares de recursos, gestión y eficiencia que sirven de referencia para medir su calidad. Allí se sugiere, por ejemplo, que una biblioteca moderna debe contar con catálogos en línea o con un computador multimedia por cada 50 alumnos.

Pero la modernidad va mucho más allá de la digitalización: el diseño y la arquitectura del espacio también se han reformulado. "Como hay mucho material digital disponible, el uso de la biblioteca cambia: debe adaptarse para ser una nueva 'plaza pública' en la que se construya conocimiento", dice el director de bibliotecas de la U. Católica de Valparaíso, Atilio Bustos.

Es por eso que hoy la biblioteca no es sólo un lugar silencioso apto para la lectura, sino que debe contar, por ejemplo, con salas aisladas para el estudio grupal. Según los estándares de Cabid, debe contar también con buena iluminación, un mínimo de un metro cuadrado por cada alumno y un promedio de 20 grados de temperatura.

Más investigación

Para modernizarse, las 25 universidades del Consejo de Rectores han recibido fondos Mecesup, los que desde 1998 han significado una inversión de más de 30 millones de dólares.

La UC es la que más proyectos se adjudicó e invirtió gran parte de esos recursos en aumentar su catálogo de revistas especializadas: de 968 que tenía en 2003, aumentó a 6.700 en 2007.

Pero el resto de las universidades no se queda atrás. A partir de febrero, las tradicionales se agruparon en un consorcio para fortalecer el acceso a la información científica (Cincel), y hoy pueden acceder a más de 6 mil revistas electrónicas, beneficio al que también podrían optar las universidades privadas. "Esto significa un gran salto para la investigación en las universidades más chicas, porque el costo de suscribirse a esta colección supera los $3 mil millones", concluye Bustos.

Un nuevo bibliotecólogo

Sólo dos universidades del Consejo de Rectores imparten bibliotecología: la U. de Playa Ancha y la U. Tecnológica Metropolitana (UTEM), y la escasa oferta de profesionales especialistas en la materia se siente en las bibliotecas. "Hoy necesitamos a más profesionales, un nuevo tipo de bibliotecólogo, que no sólo sea capaz de ordenar y clasificar libros", explica el director de bibliotecas de la UCV, Atilio Bustos. Entre las características del nuevo perfil, los expertos coinciden en que es fundamental el dominio de tecnologías de información y de idiomas, especialmente inglés, y herramientas comunicacionales y de aprendizaje.

"50 mil libros o 15 ítems por alumno es lo mínimo recomendado para una biblioteca universitaria de calidad."

Desafíos nacionales

"Nuestras bibliotecas universitarias son de calidad. El desafío está en complementarlas con personal capacitado".
RICARDO REICH
Coordinador de Mecesup.

"Las bibliotecas no pueden ser estáticas, deben adaptarse a las innovaciones en el proyecto educativo de la universidad".
MARÍA LUISA ARENAS
Directora de bibliotecas UC.

"Las bibliotecas deben mantener actualizados a sus investigadores, ofreciéndoles la literatura más reciente en sus áreas.
PATRICIA ABUMOHOR
Directora de bibliotecas U. de los Andes
 
De acuerdo a la tendencia, la biblioteca de la U. de los Andes se pensó para que sea un espacio agradable al estudio. Posee 2 mt2 por alumno. El doble de lo recomendado.
© El Mercurio S.A.P
 

06 noviembre 2007

Chile devolvió a Perú libros sustraídos tras la Guerra del Pacífico

Radio Cooperativa
Radio Cooperativa - Noticias del Día
 
Después de 130 años, más de tres mil ejemplares que fueron robados por las tropas nacionales durante la incursión a Lima retornaron al vecino país.

Numerosos textos que tropas chilenas trajeron tras la ocupación de Lima, durante la Guerra del Pacífico, retornaron este lunes a Perú, su país de origen.

Los 3.788 volúmenes estuvieron más de 130 años en manos chilenas y son parte del patrimonio cultural peruano, sustraído en pleno conflicto por soldados nacionales.

La entrega se concretó en Lima y fue encabezada por los directores de las bibliotecas nacionales de ambos países, lo que significa un gesto de amistad, según indicó el embajador peruano en Chile, Hugo Otero.

"Es un gesto de amistad y reconocimiento al pueblo peruano y a su presidente, que en pocos días más va a pisar territorio chileno", sostuvo Otero.

Además, agregó que "de esta manera Chile lo recibe no solamente como presidente, sino como un invitado muy especial, no solamente del Gobierno sino del pueblo chileno".

"El Gobierno hizo un esfuerzo a fondo, profesional, exhaustivo, de buena fe para determinar cuál es el patrimonio cultural en materia bibliográfica del Perú que estaba en las Biblioteca Nacional de Chile y también en la Biblioteca 'Santiago Severín' en Valparaíso", detalló el canciller Alejandro Foxley.

El ministro enfatizó que "(así) se está entregando integralmente aquello que fue encontrado".

Todos los libros recuperados cuentan con el sello oficial de la biblioteca limeña, que data del siglo 19, aunque voces peruanas hablan de que aún faltan miles de textos que deben ser devueltos. (Cooperativa.cl)

21 octubre 2007

La Biblioteca del Congreso de EEUU se une a la biblioteca en línea

 
19/10/2007 - 19:24
IBLNEWS, AGENCIAS
 
La mayor biblioteca del mundo, la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, se ha unido a la UNESCO y a bibliotecas de todo el mundo en un ambicioso proyecto para digitalizar material cultural invaluable y ponerlo a disposición en internet.

"Cuando se lance la Biblioteca Mundial Digital, que esperamos sea a fines de 2008 o inicios de 2009, si usted tiene una computadora podrá unirse a la mayor biblioteca del mundo", dijo el portavoz de la Biblioteca del Congreso, Guy Lamolinara, a AFP.

"Ser miembro será gratuito y la descarga será gratuita. Trabajaremos con material de dominio público para no tener problemas de derecho de autor", indicó.

La Biblioteca Mundial Digital es una creación del bibliotecario del Congreso James Billington, que esperaba esta semana en París el lanzamiento de un prototipo de sitio 'web' para el proyecto.

"Propuso por primera vez esta idea a la UNESCO en junio de 2005. Lo que Billington quería hacer es unir a los países para que aporten sus materiales culturales a una empresa global donde serían accesibles todos en un mismo lugar y en múltiples lenguas", dijo Lamolinara.

La Biblioteca del Congreso ya tiene más de 11 millones de ítems de su biblioteca disponibles en internet.

La nueva biblioteca -'www.worlddigitallibrary.com'- será enteramente independiente del sitio 'web' de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.

Las bibliotecas nacionales de Brasil, Egipto, Francia y Rusia ya se han sumado al proyecto.

20 septiembre 2007

Cultura abre a Internet el acceso al patrimonio bibliográfico español

Miércoles, 19 septiembre 2007
IBLNEWS, AGENCIAS

Los facsímiles digitales de valiosas colecciones de casi un millar de manuscritos y libros impresos conservados en bibliotecas públicas del Estado pueden consultarse ya en Internet con la puesta en marcha de la Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico.

"Es el resultado de un importante esfuerzo para preservar y difundir de la manera más amplia el patrimonio depositado en todo tipo de biblioteca de España", explicó hoy el ministro de Cultura, César Antonio Molina, en la presentación de la iniciativa, en la que cooperaron bibliotecas de diferentes Comunidades Autónomas.

La Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico reúne en la dirección
bvpb.mcu.es 250.000 páginas de casi mil manuscritos e impresos con imágenes que se pueden descargar o consultar por autor, título, fecha o época de escritura o impresión, en cualquiera de las lenguas oficiales españolas y en inglés, un acervo al que se añadirán otras 400.000 páginas a lo largo de este año.

Se trata, según Molina, de un patrimonio "no tan conocido como debería" y que "describe siglo tras siglo diferentes aspectos de la cultura, la vida, la técnica y la historia del libro, este ser vivo que acompaña al hombre".

Entre las colecciones disponibles hasta ahora están los fondos del Monasterio de Santa María de Huerta, custodiado en la Biblioteca Pública de Soria, y los de los Monasterios de Santes Creus y Poblet, de la Biblioteca Pública de Tarragona, con pizas que se remontan a los siglos X y XI, entre manuscritos iluminados y musicales, Biblias y relatos de milagros.

Se han seleccionado además documentos de la colección Borbón-Lorenzana de la Biblioteca de Castilla-La Mancha/Biblioteca Pública de Toledo, que reúnen manuscritos e impresos vinculados a la actividad del Cardenal Lorenzana en el arzobispado de México, e incunables e impresos de la colección luliana de la Biblioteca Pública de Palma.

Según el ministro, el nuevo proyecto no sólo "se ajusta a los estándares más avanzados" utilizados en iniciativas de este tipo, elaboradas con archivos de acceso abierto y mecanismos que facilitan su visibilidad en los buscadores de Internet, sino que además contribuye a la construcción de la Biblioteca Digital Europea.

Molina anunció que con la creación de un amplio conjunto de bibliotecas virtuales o digitales en todo territorio español el Ministerio pretende "fomentar el acceso a sus colecciones de manera igualitaria entre los ciudadanos de distintas zonas de España".

También recordó otros proyectos desarrollados por el Ministerio, como la digitalización de los fondos del Monasterio de San Lorenzo del Escorial, la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica
(prensahistorica.mcu.es), que permite la consulta de 3,5 millones de páginas, y el Programa Pares, que hasta finales del año colgará en Internet 30 millones de páginas de los archivos históricos españoles.

© IBLNEWS. New York 2007

03 febrero 2007

La memoria que quiso matar el fuego

Venerado como objeto cultural, el libro y su santuario, la biblioteca, han padecido ataques y devastaciones. Aquí, la reseña de una impresionante investigación europea, que sigue la pista de las quemas de bibliotecas a lo largo de la historia.


GIUSEPPE CASSIERI.
cultural@clarin.com

La escueta nota bibliográfica nos dice que Lucien X. Polastron, nacido en Gascogne en 1944, es un experto en caligrafía, cultura árabe y china. Por lo tanto, no exactamente un historiador o un paleógrafo. Y, sin embargo, Libri al rogo, el texto del que nos ocupamos es tan aguerrido y cáustico en la documentación de esas disciplinas, que supera la ficha de oficio y alienta a seguir las dramáticas experiencias del sujeto aquí tratado, vale decir, el libro. Analizado en su génesis, en su proceso morfológico, en su sacralidad y, a la inversa, en el impresionante martirio sufrido en todas las épocas.

La de Polastron es una motivación clara y sobria: esta investigación no nace por casualidad. Es fruto de un trauma derivado del incendio de la biblioteca de Sarajevo (1992) provocado por los serbios. Una barbarie que precede el saqueo de la biblioteca de Pul-i-Khmuri por los talibanes, el incendio de la biblioteca universitaria de Lyon-II, y el incendio y el saqueo de casi todas las bibliotecas iraquíes (el relevamiento termina en 2003). El lector apasionado por el tema puede aprovechar la cronología selectiva que permite orientarse en la acumulación de los hechos, y luego converger en algunas preguntas recurrentes en el texto. ¿Cuántas prórrogas concede la embriaguez electrónica a la extinción concreta del papel?

Polastron, no renuente por cierto a los saltos cualitativos, se limita a señalar costos y beneficios del nuevo rumbo cuando se detiene, por ejemplo, en el cibercatálogo que —quizá— sustituya a la biblioteca material, aunque a precios prohibitivos; en la deforestación, en la desaparición de "esas cohortes de hormigas que llaman caracteres", en la expansión de Internet, comparada con la "expansión del universo en un devenir incalificable", en la "deaccession" estadounidense y el imperativo editorial: vender o tirar; sobre una literatura en marcha "que ineludiblemente se afirmará, que parecerá nueva y será solamente trans-codificada".

Polastron, discípulo escéptico de Montaigne, no se asoma más allá y vuelve a concentrarse en los destinos del libro en las distintas civilizaciones. Unas veces venerado, otras ridiculizado por los milenaristas que atribuyen a la total ignorancia nuestra salvación, pero siempre maternalmente protegido en un lugar casi místico: Biblion, la biblioteca, que vuela alto en la leyenda de los orígenes y adquiere el valor absoluto del saber. Para los babilonios es el cielo el que se ofrece a la lectura ("el zodíaco alinea los libros de la revelación y las estrellas fijas constituyen los comentarios al margen"); el Talmud afirma que antes de la Creación existía una vasta biblioteca; el Corán lo confirma; los Vedas apuntan más alto: "existía antes de que el Creador se crease a sí mismo". En tiempos más cercanos, el sacerdote y adivino Berosio, inventor del reloj solar, extrapola de antiguas fuentes un título precursor: "Antes, incluso, del Diluvio, la capital del mundo se llamaba Todos-los-libros".

El aval divino no basta, sin embargo, para tutelar el espíritu y el cuerpo de Biblion. "Incendio" es el término más recurrente: incendio doloso y con frecuencia orgiástico. Es verdad que desgastes y calamidades naturales no mezquinan su aporte a la aniquilación de la palabra escrita, de la "palabra pintada"; pero la que gana de lejos es la calamidad humana.

El capítulo sobre los "biblioclastas" pre y post Gutenberg, parece no tener fondo: Alejandro Magno que destruye el palacio de Persépolis con la concomitante pérdida de los originales de Zoroastro; César y las llamas de la mítica biblioteca de Alejandría; el obispo Teófilo que adquiere fama por la destrucción de la segunda biblioteca de Alejandría; Almanzor y la quema de la biblioteca de los califas en Córdoba; la destrucción de la Biblioteca Bizantina por los cruzados; la quema de las bibliotecas taoístas por Kubilai Khan; la destrucción de los libros escoceses a manos de Eduardo I; la quema de las bibliotecas judías en París en 1298; el auto de fe de los libros protestantes en 1559-1560... No menos encarnizados son los biblioclastas de la era contemporánea: desde Mao hasta la Banda de los cuatro y los policías de Sri Lanka que incendian 97.000 volúmenes en la biblioteca de Jaffna; de los auto de fe nazis a los saqueos de los museos de Bagdad y Mossul.

El capítulo sobre los grandes escritores y pensadores que niegan la función sapiencial de Biblion sacudirá quizás a los que usualmente frecuentan en puntas de pie bibliotecas y librerías. Divididos entre "atizadores" y "hierofantes" vamos de Platón a Erasmo, a Rabelais; de Cervantes a Borges, de Orwell a Huxley, de Louis Sébastien Mercier a Marcel Schwob (este último se extiende en el área metafórica y aporta algunas instrucciones: "Construye tu casa y quémala. Ofrece tus hojas al tormento de la voluptuosidad..."), a los surrealistas que en 1942 compilan su texto colectivo, Un cadáver, dirigido a Anatole France "quien podía existir solo como pura emanación de una biblioteca...". Pero juego y paradojas literarias pronto se desvanecen y ceden a una de las reflexiones más angustiosas provocadas por el ensayo: los miles de millones de libros que siguen proliferando en la insostenible economía planetaria, ¿cómo y dónde desaparecerán? Ayer, la quema. ¿Y hoy? ¿Reciclaje o basura?

01 febrero 2007

Cultura. internet y después. EL PASO MÁS ALLÁ, LOS RIESGOS


fotoEn 2004, cuando Google anunció que digitalizaría 15 millones de libros y que los pondría a disposición de los internautas por medio de Google Search Books, los editores y autores se miraron con preocupación.

"¿Qué pasará con nuestros derechos?, se preguntaron. Otro interrogante surgió en las bibliotecas nacionales: "¿Qué lengua y, en definitiva, qué cultura dominará con esa herramienta?"

Dice Jen-Noël Jeanneney: "Un libro no es un objeto que sale así, de la nada; es el representante de un cierto tipo de cultura", dice con firmeza Jean-Noël Jeanneney, que fue director de la principal radio pública francesa y hoy es presidente de la Biblioteca Nacional de Francia.

Y agrega: "No se puede dejar a Google todo el manejo de la cultura". Habla un historiador.

Patricio Arana*


El autor del libro Cuando Google desafía a Europa, en rigor no se opone a Google, sino que no comulga, aclara, con la forma en que el famoso portal ofrece los resultados de una búsqueda sobre algún tema.

"Por supuesto que estoy feliz cuando se enriquece la oferta de libros en internet: eso es un progreso formidable", admite, comparando la invención de la Red con la imprenta de Gutenberg. "Es una manera posible de poner fin a esta injusticia, o desigualdad, que existe entre los que tienen un fácil acceso a las bibliotecas y librerías, y los que no lo tienen".

En mayo de 2005, Jeanneney publicó su pequeño libro para impulsar un debate en la opinión pública. En 2006, sacó una segunda versión actualizada, prueba de que su iniciativa tuvo éxito en Francia. En el medio, varios editores iniciaron acciones legales contra Google, y los políticos de Europa, alentados por la adopción de la declaración universal de la UNESCO sobre la diversidad cultural, dieron apoyo económico a los proyectos destinados a contrarrestar la iniciativa del portal.

Es así que, luego de Google Search Book y de su joven competidor, Live Search Book, de Microsoft, nació la biblioteca digital europea, The European Library (
www.theeuropeanlibrary.org ), que propone los fondos de diferentes bibliotecas nacionales europeas en veinte lenguas.

–¿Cómo definiría el sistema de búsqueda de libros propuesto por Google?

–Es una selección de libros y una manera de presentarlos. Sin lugar a dudas, esta oferta será organizada sobre la base de dos ejes: primero, habrá una oferta mayoritaria anglosajona, y segundo, este motor de búsqueda vive de los beneficios de la publicidad. Como yo lo entiendo, no hay nada malo ni en lo primero ni en lo segundo. Pero estoy inquieto por el principio de monopolio. Google es una empresa que funciona con un clima estadounidense, anglosajón, y con la búsqueda de beneficios, es decir, la publicidad. Y desde que cotizan en Wall Street es más que evidente.

–Pero al mismo tiempo se alegra por el proyecto.

–Nos alegramos por la iniciativa de Google. No obstante, nosotros queremos una oferta diferente. Hice búsquedas en Google Search Book sobre Victor Hugo. Encontré veinte libros en inglés y uno en alemán. Y recibí una carta de un editor inglés que me contaba que había hecho una búsqueda sobre Grandes esperanzas, de Charles Dickens, y en el resultado apareció un vínculo publicitario para una empresa organizadora de casamientos. No tengo ganas de que al lado de El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry, aparezca un vendedor de zapatos y al lado de Viaje al fin de la noche, de Louis Ferdinand Céline, uno de medialunas.

–Y qué es lo que propone con el proyecto Gallica, la biblioteca digital francesa, o con el europeo?

–Un libro no es un objeto que sale de la nada; es el representante de un cierto tipo de cultura y, en especial, es el representante de todos aquellos libros que no fueron digitalizados y puestos online. ¿Por qué ese libro y no los otros? ¿Cómo será presentado? La cultura no es simplemente un conjunto de pequeños granos de arena. La cultura son conjuntos geológicos majestuosos organizados de cierta manera.

foto–¿Cree que el proyecto europeo podrá tener más peso que los otros?

–No digo que es necesario que haya un monopolio de una biblioteca universal europea, sino que haya una competencia entre diferentes tipos de oferta que pueda aguijonear los espíritus críticos. Bien me gustaría que si usted hace una búsqueda sobre la guerra de Indochina el punto de vista francés esté presente, además del norteamericano (de EEUU). Le doy un ejemplo: si hago una búsqueda sobre la Revolución Francesa, no tengo ganas de que sólo aparezca en primer lugar Historia de dos ciudades, de Charles Dickens; me gustaría que figure Noventa y tres, de Victor Hugo.

"Quiero asegurarme de que haya una diversidad suficiente. Si busca algo sobre Cervantes, me parece más importante que encuentre algo comentado por un español, en lugar de por una universidad de Wisconsin".

El asunto de la diversividad y las peculiaridades

–Recuerdo una cifra que va en el sentido de lo que usted afirma sobre la diversidad. Gran Bretaña no llega a traducir ni el uno por ciento de la producción editorial en español.

-Es un problema. Los novelistas hispanos son más traducidos al francés que al inglés, y los franceses son más traducidos a lenguas mediterráneas que al inglés. En Estados Unidos traducen muy poco, son muy insulares y a la vez muy planetarios en su influencia cultural. Ojo, lo anglosajón no es el diablo, y me interesa saber qué es lo que dicen allá sobre Europa; simplemente, no quiero que a través de Internet se reproduzca ese desequilibrio.

"El nuestro es un proyecto colectivo europeo; los chinos ya están digitalizando sus textos, los indios también, la biblioteca de Alejandría también. Tiene que haber una verdadera diversidad, con un fondo hispanohablante, otro lusófono y sucesivamente".

–¿Es una lucha?

–Si quiere llamar así al hecho de que queremos que el mundo de mañana esté marcado por la diversidad, entonces, sí: es una lucha. Una resistencia. No atacamos a Google, sólo creo que no tenemos que dejar a Google todo el terreno libre. También se ven rápidamente los inconvenientes de un monopolio, se ve en la arrogancia de Google, en especial hacia los editores, con la digitalización sin permiso de libros con derechos.

–En Bélgica, justamente, la justicia condenó a Google por no respetar los derechos de autor.

-El derecho de autor y el derecho moral son algo esencial. Los editores tienen un fin comercial, pero también ofrecen un servicio público, y para ello tienen que estar protegidos; es por eso que van a ser incluidos en la biblioteca europea, pero con su pleno acuerdo.

–Esta revolución digital ¿puede influir en un futuro sobre la existencia del libro tal como lo conocemos?

–No lo creo. Durante mucho tiempo existirán, por un lado, el libro, y, por el otro, su versión digital. Es un uso complementario. Pienso que el libro, con su forma, el tacto, el olor y ese diálogo particular que tenemos con el objeto durará mucho tiempo. Los diarios quizás estén más amenazados que los libros, porque los diarios se tiran, son instantáneos, no se los necesita en las bibliotecas.

–Ya que usted estuvo vinculado a los medios de comunicación, en especial como director de la principal radio pública francesa, es historiador y se interesó particularmente en la evolución de la prensa. Dígame, ¿cuánto afecta desde su punto de vista la prensa gratuita a la prensa paga?

-Para darle una imagen fuerte, le diré que siempre habrá agua de la canilla y agua mineral. La competencia de internet amenaza con hacer reducir, en varios países, la cantidad de ejemplares vendidos, pero observe las diferencias de un país a otro. En Japón, por ejemplo, los diarios más importantes no tienen prácticamente erosión alguna en sus tiradas, porque las costumbres son diferentes.

"Creo, personalmente, que habrá cada vez más distinción entre diarios con noticias inmediatas, que serían como una especie de zapping televisivo pero en diario, y los que ayudan a reflexionar en una sociedad en donde la gente los necesita cada vez más. Creo que los diarios van a instalarse con sus diferencias, y los diarios de referencia quedarán.

"Si Le Monde , en vez de intentar vender 450.000 ejemplares como antes se conforma con 250.000, pero cuya influencia sería quizá más grande en el conjunto del cuerpo social, no sería una catástrofe, y hasta quizá les permitiría vender mejor sus espacios de publicidad, porque conocerían bien su mercado; no son los ricos solamente los que leerían el diario, sino más bien los ciudadanos comprometidos con la reflexión".

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* En el diario La Nación de Buenos Aires, 17 de enero de 2007 (www.lanacion.com.ar).
Jean-Noël Jeanneney ejerce desde 2002, la dirección de la Biblioteca Nacional de Francia y es profesor en el Instituto de Estudios Políticos desde 1977. Integró el Alto Consejo del Audiovisual, de la Comisión Superior de Archivos y presidente de la Misión del Bicentenario de la Revolución Francesa. Entre 1992 y 1998 ejerció como Secretario de Estado en el Comercio Exterior y de la Comunicación entre 1992 y 1993.


31 enero 2007

Se prepara La Habana para la Feria Internacional del Libro 2007

En esta 16 edición, los lectores dispondrán de más de mil títulos y de ocho millones de ejemplares, además de las propuestas foráneas

Por: José Luis Estrada Betancourt

Correo: digital@jrebelde.cip.cu

31 de enero de 2007 00:55:22 GMT

Una vez más, la Feria Internacional del Libro Cuba 2007 (FIL) propiciará, del 8 de febrero al 11 de marzo (fecha en que será clausurada en Santiago de Cuba), el encuentro de los ávidos lectores del patio con mucho de lo mejor de la literatura nacional y universal.

Con César López y Eduardo Torres Cuevas como personalidades a quienes se les rendirá homenaje, y Argentina como país invitado de honor, en esta 16 edición se pondrán a disposición de los cubanos más de mil títulos y de ocho millones de ejemplares, además de las propuestas foráneas. Así, a las editoriales cubanas se adicionarán 550 extranjeras, en representación de 28 países, entre los que se hallan España, México, Francia, Italia, Venezuela, Paquistán y Estados Unidos.

El Complejo Militar Morro-Cabaña será la sede de este importante suceso cultural hasta el 18 de febrero en que la Feria, con 250 escritores, comenzará a trasladarse hacia otras 39 sedes distribuidas en todas las provincias y el Municipio Especial de Isla de la Juventud. En Ciudad de La Habana estarán los títulos de 105 autores publicados por el Programa de Ediciones Territoriales RISO.

A diferencia de otros años, el Pabellón Infantil será trasladado para el área exterior de La Divina Pastora, donde tendrá lugar diversos espectáculos protagonizados por compañías como La Colmenita y Bebé Compañía, y por los coros Solfa y Diminuto.

En esta ocasión, se anuncia la presencia de intelectuales de la talla del Nobel de Literatura Wole Soyinka, la mexicana Elena Poniatowska, el italiano Gianni Vattimo y el paquistaní Tariq Alí.

La delegación argentina, integrada por 199 miembros, estará encabezada por José Nun, secretario de Cultura, y en la nómina aparecen nombres como los escritores David Viñas, Luisa Valenzuela, Osvaldo Bayer, Noe Jitrik, Miguel Bonasso y Vicente Battista; así como el dibujante Joaquín Lavado (Quino), la actriz Graciela Dufau y los músicos Juan Carlos Baglietto, Lito Vitale, Pedro Aznar y Miguel Ángel Estrella, reconocido pianista que tendrá a su cargo la clausura del evento en la capital, junto a la Orquesta Sinfónica Nacional.

Muy aplaudida en Cuba por su espectáculo Los nietos nos miran, la Dufau para quien Gabriel García Márquez escribiera Diatriba de amor para un hombre sentado, actuará también en Pinar del Río cuando la FIL vaya hacia el occidente, mientras que Teatro del Globo se presentará en esta misma fecha en Matanzas y Villa Clara, hecho que constituirá una novedad en esta cita.

05 noviembre 2004

Nobel de la Paz 2003 demanda a EU

----- Original Message -----
From: Hugo Rueda
To: Lista de Bibliotecarios
Sent: Friday, November 05, 2004 4:19 PM
Subject: [bibliotecarios] Nobel de la Paz 2003 demanda a EU [Censura a la publicación de libros]


Nobel de la Paz 2003 demanda a EU

La iraní Shirin Ebadi, demandó al gobierno de Estados Unidos por bloquear la publicación de sus memorias.

BBC MUNDO.- Las sanciones comerciales de EU. a algunos países también se extiende en el caso de Irán, Cuba y Sudán a restricciones en la publicación de libros.

En su demanda, presentada en Nueva York la semana pasada, Ebadi argumenta que esa prohibición es inconstitucional.

La querella fue acogida a estudio, pero aún no se fija fecha para una audiencia.

Tampoco en Irán

La abogada, quien es la primera mujer musulmana en ser galardonada con el Premio Nobel de la Paz, quiere publicar un libro sobre su vida y obra especialmente para el público estadounidense.

Ebadi, que estuvo encarcelada en su Irán natal, tampoco puede publicar el libro en su país debido a la censura allí existente.

Organizaciones a favor de la libertad de expresión y la casa editora Strothman -que representa a la autora- aseguran que la prohibición de Washington debería terminar.

La regulación no sólo afecta a escritores, sino también a científicos o intelectuales que quieran publicar sus ensayos en cualquier revista estadounidense.

"Si levantaran esta restricción, el lector estadounidense estaría mejor informado sobre lo que pasa en los países que se encuentran en la lista negra de EE.UU.", dijo Jean Paul Marthoz, director Internacional de Información de la organización de derechos humanos Human Rights Watch.

http://www.terra.com.mx/ArteyCultura/articulo/146365/

Hugo Rueda Vildoso
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